Los beguinajes flamencos son patrimonio de la humanidad desde 1998. Pasear por algunos de ellos es una relajada y bonita experiencia para ver como vivían las beguinas en el medievo y saber en qué consistían estas congregaciones que dejaron de funcionar hace solo unos pocos años.
El primero que visitamos fue en Bruselas, aunque de él solo queda la iglesia de San Juan Bautista y el nombre de la Place du Béguinage. Las casas de las beguinas fueron demolidas en el s. XIX. La plaza es un lugar agradable y la iglesia de estilo barroco del s. XVII es muy bonita.










