lunes, 20 de agosto de 2012

tormenta


Al final de la tarde el cielo se transforma y descarga la tormenta.

viernes, 17 de agosto de 2012

Mantua, plazas y palacios renacentistas

Mantova, ciudad italiana de Lombardía rodeada por el río Mincio y sus lagos, atesora grandes riquezas. No en vano es Patrimonio de la Humanidad. Ciudad etrusca, romana, bizantina, toscana, francesa, e incluso austriaca alcanzó su mayor prosperidad bajo el gobierno de las familias Bonacolsi y Gonzaga en los siglos XIII y XIV. Allí trabajaron los pintores Andrea Mantegna y Rubens, el arquitecto Giulio Romano, el compositor Monteverdi y el poeta Virgilio.
Mantova es ciudad de impresionante arquitectura con plazas medievales adoquinadas, palacios, iglesias, torres y castillos.
En la Piazza Sordello está el imponente Palazzo Ducale, un complejo palaciego lleno de obras de arte que tiene cientos de habitaciones, varias plazas y patios, un jardín y un castillo. En una esquina de la plaza se levanta la Torre della Gabbia y la residencia de los Bonacolsi.


La Catedral tiene una fachada del siglo XVIII, pero no es tan bonita como la Basílica Di San´Andrea, que guarda unas vasijas con tierra que se cree manchada con la sangre de Cristo.


Hay varios palacios en las plazas: el Palazzo Te del s. XVI, el Palazzo Broletto en la plaza del mismo nombre y el Palazzo della Ragione del s. XIII en la Piazza delle Erbe. Aquí se levanta la preciosa Rotonda di San Lorenzo del s. XI. Inspirada en el Santo Sepulcro de Jerusalem conserva el antiguo matronaeum (galería interior para acomodar a las mujeres fieles) y frescos de los s. XI, XII y XV.


Mantua es un buen sitio para entrar en una Osteria a cenar y probar un excelente Lambrusco Mantovano como el Città di Sabbioneta para que la visita sea completa.

miércoles, 15 de agosto de 2012

buscando a las Perseidas


Mirando al cielo desde los tejados de la ciudad era difícil ver alguna estrella fugaz. Sin embargo una Perseida pasó tan cerca que casi la pude coger... ¡¡¡demasiado rápida!!! La cámara fue más lenta que yo y no consiguió cazar ninguna... La noche siguiente otra se dejó ver, pero sólo eso. Al fin y al cabo son estrellas fugaces.

lunes, 13 de agosto de 2012

virgen de Urqupiña


El 15 de agosto se celebra en Quillacollo, cerca de Cochabamba en Bolivia la fiesta andina en honor a la Virgen de Urqupiña. El acto folclórico está inspirado en el Carnaval de Oruro, patrimonio cultural inmaterial de la UNESCO.

domingo, 12 de agosto de 2012

calor en San Lorenzo


El 10 de agosto, San Lorenzo, el calor ha sido extremo. Una masa de aire cálido que los vientos del sur arrastran desde África ha hecho subir las temperaturas muy por encima de los 40ºC durante varios días seguidos y han pintado el mapa de alertas rojas y naranjas. Por aquí hemos llegado a los 42,5º, unos km al oeste a 45º y hacia el sur a 46,1º. Un cielo plomizo, el ardiente viento racheado, unas sofocantes y pesadas nubes que descargaban a veces enormes gotas que desprendían fuego del suelo, la bajísima humedad relativa y las noches tropicales hacen justicia a la fama que tienen estas fechas de calurosas.

Con esta calima el cielo no va a dejar ver muchas Perseidas estas noches. Lo que si se puede ver son las manchas solares, ahora que el astro rey está en todo su esplendor.


El mismo termómetro el año pasado.

viernes, 10 de agosto de 2012

plaza mayor, La Solana


El origen del pueblo se remonta al siglo XIII, a un asentamiento de pastores nómadas sorianos en una colina del campo de Montiel, cerca de un pozo que se llamaba fuente de la solana. La villa, que perteneció a la Orden de Santiago, es un típico pueblo de la llanura manchega.
En la parte más alta está la plaza mayor (monumento histórico), con casas de construcción popular hechas de piedra, madera, adobe y ladrillo, de épocas y estilos diferentes. De forma rectangular, las casas se levantan en dos o tres alturas sobre soportales, con arcos de medio punto en la parte noroeste que datan del siglo XIX y con portales adintelados en el ayuntamiento y la fachada este del siglo XVI.
La iglesia parroquial, dedicada al culto de Santa Catalina, se inició en 1420 sobre las ruinas de un castillo. De estilo gótico tardío tiene también elementos renacentistas y barrocos pues se terminó ya en el siglo XVI. Cuenta con una sola nave con capillas laterales rematadas con bóvedas estrelladas y arcos de piedra. La nave se abre al norte, a la plaza, con la imagen de Santa Catalina y al sur con la de Santiago. Caída y levantada varias veces, la torre actual es de mediados del siglo XVI y tiene influencia andaluza manierista. Los dos cuerpos inferiores son de estilo toscano y los superiores se rematan con un chapitel octogonal. La torre del reloj es del siglo XVII.
La plaza se restauró en 1978 y las casas estaban pintadas de color amarillo pálido, las ventanas eran azules en la parte más antigua y marrones en la esquina noroeste y todas las persianas eran verdes.
El aspecto actual es de hace unos pocos años, cuando se restauró de nuevo la torre, se demolió la casa que más me gustaba y se pintaron las fachadas de color ocre.
Aunque ya no hay mercado en ella ni se instala allí la feria, sigue siendo el centro del pueblo, con los parroquianos charlando relajadamente al sol, las cañas y los garbanceros, que siguen vendiendo frutos secos los domingos.

sábado, 7 de julio de 2012

el final de la tarde


Salió un poco antes de las 6 de la tarde, cuando el sol había calentado y resecado tanto el ambiente que era difícil hasta respirar. Enseguida notó la sequedad en la boca y el picor en la piel desnuda. Buscó refugio en la sombra de los árboles del parque, huyendo rápido del ardiente asfalto. Aunque la luz era cegadora el cielo estaba cubierto de un extraño color marrón anaranjado y soplaba un viento que parecía venir directamente de las calderas del infierno. Pudo protegerse bajo los árboles que flanqueaban el camino hasta que al poco rato se encontró en campo abierto. Amarillos campos de cereales abrasados, muchos de ellos ya segados y con las pacas de paja esparcidas entre los surcos se extendían hasta el infinito. A veces surgían entre ellos oasis de verdes oscuros, filas de olivos o algún baldío de color gris o rojo. Las cigarras y el viento caliente moviendo la paja eran los únicos sonidos que surgían del paisaje. El camino se ondulaba entre suaves colinas y se enlazaba y perdía en la distancia. Sintió miedo...

... Ya no recordaba cuanto tiempo había pasado caminando ni donde estaba. Le costó abrir los ojos con aquella luz violenta. Tendido en el suelo con la cara llena de polvo y la garganta seca intentó darse la vuelta. Volvió a ver el sol, un sol irreal en un cielo irreal. Otra vez la luz del sol. Ya no volvería a ver la noche...