miércoles, 6 de abril de 2011

tormenta


Hacer una buena foto de los rayos no es nada fácil. Hay muchos inconvenientes y el más obvio es el peligro que entraña si la tormenta está encima de ti. Después hay que contar con la lluvia (a no ser que sea una tormenta seca), el viento y que tengas una buena posición y un buen fondo para situarte. He visto muchas imágenes de rayos cayendo sobre las ciudades y claro, desde los pisos altos de los rascacielos protegidos detrás de los cristales todo debe ser más fácil. Hace un tiempo vi en el blog de Frikosal esta foto y me quedé impresionado. Ya me gustaría a mi hacer una parecida, aunque el tembleque que te quede después debe ser bastante fuerte.
Hace unos días subí a lo alto con la cámara y el trípode cuando llegó la tormenta. Pero cualquiera salía a la terraza en plena acción... los relámpagos encima de mi cabeza y la lluvia me hicieron esperar un rato. Poco después se alejó un poco y salí, pero no pude hacer una foto mejor que la que pongo aquí. Debería utilizar más zoom para acercarme a los rayos pero opté por el gran angular porque no siempre aparecían en la misma zona. Algunos de los mejores pasaron cuando el obturador estaba cerrado... en fin, habrá más oportunidades.

domingo, 3 de abril de 2011

la encina bonita


Una preciosa dehesa se despliega en el valle de Alcudia. Rodeado de encinas, alcornoques y retama pasta el ganado bajo el sol del último día del invierno. Antaño era zona de paso para los pastores y rebaños trashumantes. El guarda de la casa de la finca me dice como llegar al árbol. La encina se levanta sobre un paraje espectacular y es imponente. La llaman "encina milenaria" o "encina de las mil ovejas" porque se dice que tal rebaño puede cobijarse bajo su copa de 33 metros de anchura y 13,50 metros de alto que abarca una superficie de unos 800m2.
Pasamos varias horas bajo sus ramas compartiendo con ella una parte de su larga existencia, relajados bajo el tibio sol de marzo, la hierba y las flores. El lugar ideal para hacer un poco de Tai Chi y sentir la energía de la naturaleza.

jueves, 31 de marzo de 2011

la Luna llena más grande!!!

Una noche antes de que llegara la primavera la Luna nos regaló su cara más grande y brillante. La Luna llena del 19 de marzo coincidió con su paso por el perigeo y estuvo a tan solo 356.580 km de nosotros
Salió sobre las 19:30 cuando todavía había luz del ocaso en el cielo, enorme y brillante levantándose sobre los feos edificios de la ciudad. Hacia la medianoche volvimos a visitarla y ya estaba alta y blanca. Era entonces cuando alcanzaba su diámetro aparente más grande.


Al amanecer, cuando fuimos a verla ponerse todavía le quedaba un buen rato hasta alcanzar el horizonte y esperamos pacientes mientras ella cambiaba de color y las primeras luces del alba teñían el cielo por el este. Hacía frío y la tranquilidad del amanecer estaba surcada por el canto de los pájaros que despiertan antes que la ciudad.


Sobre las 7:15 se volvió roja y lentamente fue desapareciendo. El Sol ya estaba aquí para tomar el relevo.


A pesar de que me hubiera gustado verla salir en el campo rodeada de encinas sobre un cielo limpio disfruté enormemente con una superluna que no se veía desde hacía 18 años. Ver esos días su influencia en las mareas también debió ser todo un espectáculo.

jueves, 24 de marzo de 2011

equinoccio de marzo


El 21 de marzo a las 0:31h comenzó la primavera. El Sol pasa del hemisferio sur al norte en el primer punto de Aries o punto vernal. Los campos y jardines hace días que anuncian su llegada, el calor del Sol de marzo ya se hace notar aunque el tiempo todavía será muy variable y las noches húmedas y frías. El viento, las nubes, la lluvia y quizás la nieve nos acompañarán hasta que la estación avance. La noche anterior al cambio de estación nos subimos de nuevo a lo alto para ver el espectáculo del cielo que pondré en la siguiente entrada.
Aunque el mundo no esté para celebraciones demos la bienvenida a la primavera y que la vida se llene de color.

lunes, 14 de marzo de 2011

flores y viejas


Un carnaval más mis padres se pasaron horas elaborando los ricos dulces con la receta que mi abuela todavía recuerda. Las flores y las viejas se llevan haciendo cientos de años y durante estos días no faltan en la mesa. Son muy laboriosas de hacer pero desaparecen pronto cuando se sirven en las bandejas. Este año si he tenido tiempo de hacerles unas fotos antes de saborearlas. ¡Que buenas están! ¿Las habéis probado?
¿Os acordáis de los nuégados?

viernes, 11 de marzo de 2011

carnaval callejero


¡¡¡A que no me conoces... !!!
Las máscaras andaban por las calles solas, en pareja o en grupos y se te acercaban para reirse un poco con la voz cambiada y la cara tapada por la careta. Las ropas estrafalarias hacían que pudieras ocultar tu identidad durante los días de carnaval y pasearte por ahí haciendo y diciendo cosas que normalmente no se podían hacer. En carnaval todo está permitido.
Ahora ya no hay tanto ambiente por las calles, los trajes son muy elaborados y muchas veces poco originales. Me costó bastante encontrar un par de máscaras de las de antes que cruzaron fugaces por delante de mi, sin apenas darme tiempo a verlas. Casi no hay música y murgas por las esquinas y ahora casi todo se reduce al pasacalles y al ambiente en los locales de marcha nocturna. Echo de menos el carnaval callejero.

jueves, 3 de marzo de 2011

la tormenta perfecta


El 27 de febrero del año pasado una "tormenta perfecta" o ciclogénesis explosiva como la denominaron los meteorólogos, llenó de alertas rojas y naranjas el mapa del país. Nosotros salimos para sentir la fuerza del viento por las calles del pueblo. Las rachas eran violentas y el ruido que provocaban a su paso inquietaba y te producía una sensación fuerte de inseguridad.  El atardecer fue precioso, con un cielo azul intenso y oscuras nubes que  lo recorrían a toda velocidad. Esa tarde muchos tejados, árboles y paredes no aguantaron la fuerza del viento, ya dañados por la nieve, la lluvia y el hielo del crudo invierno. Nosotros tuvimos la suerte de tener el viento a favor y las calles vacías, como en un pueblo fantasma bajo la tormenta.